Juegos de Cartas

La regulación será clave para el crecimiento del juego en Argentina

22 05 2020

La industria del juego online mira hacia Latinoamérica como un mercado gigante en el que depositar buena parte de sus esperanzas de crecimiento en el futuro. Obviamente, no todos los países son iguales ni cuentan con las mismas condiciones, pero es innegable que Argentina es una de las opciones más atractivas.

Ahora mismo, muchas empresas locales y grandes corporaciones multinacionales están operando ya en el mercado argentino del casino online. Sin embargo, la situación no es la ideal a nivel legislativo y esto se ha convertido en el mayor lastre para el despegue definitivo del sector en Argentina. Veremos estos problemas e intentaremos aclarar hacia dónde camina el juego en el país.

Retraso en el desarrollo de la regulación

Hay muchos actores en el mercado internacional que ya han advertido de la imperiosa necesidad de que Argentina mejore notablemente su marco normativo para poder hacer progresar el sector. Desde BtoBet, por ejemplo, no se ha dudado en señalar a la regulación como la clave más importante para un hipotético éxito de toda la industria al completo en el país.   

Según los estudios de mercado realizados hasta ahora, existen dos elementos primordiales que analizan las empresas a la hora de decidir empezar a operar en un país como Argentina. Por un lado, se debe tener en cuenta el momento en el que se encuentra a nivel legislativo y, por el otro, se analiza la posible adaptación al perfil del que dispongan los jugadores locales.

Si nos centramos en la legislación actual, lo más relevante es que los pasos que ha dado Argentina hasta ahora parecen favorecen las operaciones del online en la capital, Buenos Aires. Cada región debería llevar a buen término sus normativas, pero todo sigue pendiente de un desarrollo mucho más claro en todos los aspectos.  

Argentina: una gran embrollo normativo

A día de hoy, en Argentina cada una de las regiones que conforman el país cuenta con su propio marco legislativo. Esto hace que sea muy complicado lograr un verdadero en poco tiempo. Para muchos, el año 2020 puede marcar un cambio definitivo en la industria del juego online argentino porque será el momento en el que se deben abordar numerosos cambios en esta materia.

Sin duda, el gran objetivo del país es lograr leyes iguales que puedan extenderse a todo su territorio, evitando de este modo los problemas que suponen para las empresas contar con normas diferentes en función de las distintas regiones. Todo esto llevará un tiempo, como es lógico, pero acabará ayudando mucho a un mercado que podría crecer de un modo espectacular.

A menudo, el problema del sector en Argentina va más allá de una ausencia de legislación. En ocasiones, tal y como ha ocurrido, por ejemplo, en Buenos Aires, se ha logrado aprobar la legislación necesaria, pero luego las licencias para las empresas se quedan meses esperando a su adjudicación. Además de legislar, Argentina debe ser capaz de mejorar su agilidad en la tramitación de todo cuanto pueda ayudar a las empresas y a los jugadores.

Adaptarse a los jugadores argentinos

Obviamente, este aspecto es muy relevante para las empresas multinacionales que han fijado su atención en Argentina. Buena parte de sus posibilidades de éxito pasan por lograr entender el mercado, sus métodos de pago, opciones de ocio, conectividad o valor de la marca. Estas cuestiones están por encima incluso de la inversión económica que pueda hacer la empresa.

Las empresas más potentes del sector se han esforzado y siguen haciéndolo para ser capaces de dar a los usuarios argentinos la oferta que mejor se adapte a sus gustos. Sin embargo, el sector del juego online necesita con urgencia el desarrollo de un potente marco legislativo al modo del que tienen los países europeos. Solo al lograrlo estaremos en disposición de comprobar hasta dónde puede llegar el casino online dentro del mercado argentino. Estamos convencidos que Argentina será la gran referencia latinoamericana desde el mismo momento en el que logre contar con una legislación clara.