Tragamonedas en riesgo de ser eliminadas en Italia

19 09 2016

Surge una gran polémica en Italia en relación a las máquinas de tragamonedas, ya que el primer ministro Matteo Renzi ha indicado durante una entrevista la posibilidad de que estas comiencen a ser prohibidas en diversos establecimientos, como bares.

Esto ha disparado las alarmas de los encargados de estos establecimientos, quienes consideran totalmente irrelevante las medidas que se están considerando para anular las actividades de casino en ciertos lugares.

Según algunos registros, solo en Italia en el año 2015, se recaudaron más de 3 millones de euros gracias a la operatividad de este tipo de máquinas en el país.

Con más de 400 mil máquinas de tragamonedas distribuidas por todo el territorio nacional, facturaron al menos 25.900 millones de Euros. Esto es precisamente lo que ha llevado al gobierno a tomar esta medida, el desequilibrio que existe entre las partes beneficiadas.

Una de las razones es la ludopatía

Entre algunos de los argumentos que también se han tomado en cuenta según las declaraciones del Primer Ministro es que se busca la reducción de los índices de ludopatía en el territorio italiano.

Tomando en cuenta esto no solo se deben tomar en consideración las tragamonedas sino las apuestas deportivas y otro tipo de juegos de azar a los que una gran parte de la población también tiene acceso.

Pero hasta el momento solo se ha hablado de las máquinas de tragamonedas, debido a la falta de control que existe en una gran cantidad de establecimientos que permiten el acceso de usuarios que no cumplen con las condiciones necesarias para poder hacer uso adecuado de este tipo de juegos.

La medida que está a punto de ser desarrollada por el gobierno no garantiza la solución del problema, pero si afectaría drásticamente la industria del juego en Italia.

A pesar de que ya los expertos se han puesto al tanto de la situación, aún hay muchas variables que se deben tomar en cuenta antes de llevar a cabo cualquier medida, pues esto representaría un grave golpe económico a un sector que de forma directa produce una cantidad muy grande de impuestos que benefician al estado.

Carlo Rienzi de manifestó ante la medida

Algunas de las declaraciones de Carlo Rienzi, presidente de la Coordinación de Asociaciones para la Defensa del Medioambiente y de los Derechos de Usuarios y Consumidores, fueron: «Está bien quitar las tragaperras de los bares y los estancos, pero no nos lo creemos hasta que el Gobierno obligue de verdad a hacerlo. Parece más un anuncio propagandístico que otra cosa».

Las declaraciones de Rienzi continuaron: «Estas máquinas son hoy sólo un sector de nicho. El mayor desafío viene de las salas de apuestas, que están multiplicándose como setas. Para abrirlas sólo hace falta una autorización de la comisaría, que comprueba que no estás haciendo trampas.

No se tienen en cuenta los problemas sociales y de salud que provocan, especialmente entre la población más vulnerable: son sobre todo los pobres, los jóvenes y los ancianos los que se dejan el dinero pensando que con un golpe de suerte van a arreglar sus problemas».

Giorgio Pastorino miembro de la Federación Italiana de Estanqueros es uno de los primeros en manifestarse en contra de esta medida, es evidente que muchos de estos establecimientos se sostienen gracias a la utilización de las tragaperras. Esto sería un golpe mortal para la economía de muchos de estos lugares que se verían trágicamente afectados si esta normativa se aplica.